Biblioteca de la Gran Selva Maya

Una iniciativa bibliotecológica, artística y cultural para el Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya.

Antigua ciudad maya de Ek Balam con la pirámide conocida como ‘El Trono’ visible al fondo, cerca de Valladolid, México.

La Gran Biblioteca de la Selva Maya nace como proyecto emblemático del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya, firmado el 15 de agosto de 2025 por los presidentes Claudia Sheinbaum (México), Bernardo Arévalo (Guatemala) y el primer ministro Johnny Briceño (Belice) en Calakmul, Campeche.

Esta biblioteca busca servir como centro de documentación, investigación y difusión del vasto patrimonio natural, cultural y arqueológico de la región, contribuyendo al cumplimiento de los objetivos de conservación, desarrollo sostenible y revitalización cultural recogidos en el acuerdo trilateral.

En un evento catalogado como histórico, los tres líderes acordaron la creación del Corredor Biocultural Gran Selva Maya, destinado a proteger 5.7 millones de hectáreas—el segundo mayor bosque tropical del continente después de la Amazonía  . Este corredor coopera en la protección de la biodiversidad, la conectividad ecológica y la garantía de medios de vida sostenibles para aproximadamente dos millones de habitantes  .

Necesidad de una biblioteca especializada

La creación de una Gran Biblioteca responde a la urgencia de centralizar el conocimiento científico, documental y cultural de la región: biodiversidad, etnografía maya, arqueología, planes de manejo y los logros del programa Sembrando Vida ampliado a Guatemala y Belice  . Funciona como nodo de información para investigadores, autoridades ambientales, comunidades locales e instituciones académicas.

  • La Selva Maya, en términos ecológicos, alcanza una extensión cercana a 15 millones de hectáreas en su conjunto, abarcando zonas protegidas y no protegidas en el norte de Guatemala, Belice y sureste de México. Esto establece que el Corredor cubre aproximadamente un tercio de la totalidad de la Selva Maya.

Objetivos principales

  • Documentar y preservar saberes ancestrales (lenguas, tradiciones, patrimonio arqueológico).
  • Sistematizar información científica sobre biodiversidad, áreas protegidas, cambio climático, agua, flora y fauna endémica (jaguar, guacamaya, tapir, etc.)  .
  • Servir como plataforma académica para proyectos regionales de investigación, educación y extensión ambiental.
  • Respaldar políticas públicas derivadas del Corredor, como reforestación, manejo integrado del fuego, control de tala ilegal y aprovechamiento sostenible  .
  • Base física en una ciudad estratégica (sugerencia: Calakmul, Petén o Belice).
  • Colección multilingüe maya-español-inglés-portugués.
  • Base de datos abierta para académicos, autoridades y población indígena.
  • Secciones: ecología, cultura maya viva, archivos históricos, planes y protocolos del Corredor, programas como Sembrando Vida  .